La Gruta Azul, caverna secreta en la isla de Capri

Gruta Azul en Capri

La Gruta Azul o Grotta Azzurra es una de las creaciones de la naturaleza más asombrosa y bella de todo el mundo. Este inigualable paraíso marino se encuentra en el golfo de Nápoles, más precisamente en la isla de Capri, Italia.

Sobre el mar Mediterráneo, este paraíso acuático era  un tesoro invaluable para los romanos quienes, según cuentan las leyendas populares, la utilizaban como baño privado. Pero con el paso de los siglos se vio dejada al olvido. Tiempo más tarde, en el 1800, un humilde pescador le confió al pintor alemán August Kopisch el impactante secreto que se escondía en la Isla, la Gruta Azul.

Pero para los lugareños se trataba de un sitio maldito que era habitado por el fantasma de Tigurio, ya que no entendían la luz azulina que desprendía y desprende la caverna, un espectáculo que por aquél entonces no poseía una explicación lógica y por ello se lo atribuía a entidades paranormales. Desde entonces la popularidad del lugar fue creciendo y miles de turistas, hasta el día de hoy, se conglomeran en Capri para disfrutar de bello paisaje y eclipsar sus sentidos en el recóndito sitio modelado por las olas del mar.

Gruta Azul

La entrada a la Gruta Azul no es muy amplia. Se trata de un agujero de 50 cm. de alto y 1 metro y medio de ancho en un acantilado. Pero por dentro estas dimensiones aumentan así como la fascinación de quien la visita, el espacio es de alrededor 60 metros de largo y 25 de ancho que por supuesto sin contar sus dimensiones bajo el agua.

El fenómeno que le da nombre a este paraíso radica en que al entrar la luz del sol por otra apertura de la gruta sumergida en la parte inferior de la piedra caliza, toda la caverna adquiere una tonalidad azul turquesa casi fosforescente ya que se la ilumina desde las profundidades, espectáculo que no se ha podido hallar en ninguna otra parte del planeta. Se cree además que los pasajes subterráneos, que ahora están parcialmente cerrados pero que conducían a este sumergido paraíso, tenían conexión con las catacumbas romanas.

Los visitantes descubren un maravilloso entorno y tienen una experiencia única dentro de la gruta. Con una ambientación cuasi fantasmal las embarcaciones que penetran en su territorio parecen levitar sobre una radiante plataforma azul fluorescente y el agua resplandece cuando entra en contacto con algo que la agita.

Cómo acceder a esta belleza

Como todo sitio turístico cuenta con miles de ofertas de lugareños que ofrecen sus embarcaciones por alrededor de 10 a 20 euros. Para poder entrar a la gruta es obligatorio que el mar esté completamente calmo ya que cuando se atraviesa la apertura principal es necesario agachar la cabeza para poder adentrarse en ella.

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6 comentarios

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  1. Maria del Carmen dice:

    He visitado la gruta en dos ocasiones y es maravillosa la vista. Las entrada es tan pequena que nos tuvimos que echar hacia atras en la lancha para entrar. Vale la pena es un espectaculo maravilloso

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