Faros y Lobos en la Patagonia Argentina

Faro Frio Negro

Entrando al territorio patagónico y pocos kilómetros antes del Balneario Las Grutas se encuentra un hermano del Faro del Fin del Mundo: es el faro del Río Negro, junto al balneario El Cóndor, en la Provincia de Río Negro, Argentina. Inaugurado el 25 de mayo de 1887, es el más antiguo de los faros en servicio y el primero construido en el sector continental de la Patagonia.

Se encuentra ubicado en la desembocadura del Río Negro, el antiguo Kuru-Leuvú de los mapuches y también el “Río de los Sauces” como lo llamaron muchos navegantes. Levantado sobre la barranca sur, el faro brinda a las embarcaciones un punto de referencia ya que, al otro lado del río, se encuentra el Puerto de Carmen de Patagones. Es una estructura cilíndrica con una casa-habitación al pie, de forma hexagonal. El acceso a la lámpara es mediante una escalera de sesenta y cuatro escalones.

A pocos kilómetros del Faro se encuentra la Reserva Faunística Provincial Punta Bermeja, aproximadamente 2100 ha. de costa marina en un frente de 14 Km. de largo,  500m. de playa y unos 1000 m. de plataforma continental, custodiadas por acantilados de hasta 30 metros de altura.  Allí abajo vive una de las colonias de lobos marinos de un pelo más grandes del mundo, con más de cuatro mil miembros, junto a otras especies como el elefante marino, y la orca que se acerca a la orilla para atrapar crías de lobo marino. Otras especies que se pueden observar son las ballenas francas, que deben recorrer todavía algunos kilómetros más antes de llegar a la península de Valdés, y las toninas overas.

Los acantilados tienen unas pasarelas que permiten la observación y fotografía de los lobos sin interferir mientras ellos hacen su vida en la playa y en las restingas, inmensas plataformas de piedra salpicadas de piletones, como un remanente de la antigua línea de acantilados, que quedan sumergidas durante la marea alta y cubiertas de algas y crustáceos cuando se retira el agua, para festín de las aves y lobos marinos.

Renglón aparte para las aves: golondrinas y loros barranqueros que anidan en los acantilados, posiblemente provenientes del balneario El Cóndor, a pocos kilómetros, que posee la colonia de loros barranqueros más grande del mundo.

Bermeja

La colonia de Lobos y El Faro son visitados por más de treinta mil turistas cada año. Los lugares de observación son excelentes y permiten vistas privilegiadas; además hay un Centro de Interpretación y museo que hará las delicias de los más chiquitos.

Fotos Vía: Patrimonio Natural y Servicio de Hidrografía Naval de la República Argentina

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