Bucear por los pecios de Malta

Pecio en Malta p29

Hoy la cosa va de pecios; y es que en la costa de Malta encontraremos un montón de estos restos submarinos, geniales a la hora de realizar inmersiones alrededor de la isla.

De estos pecios podemos decir que muchos, la mayoría, son el resultado de accidentes. Algunos serán restos de la Segunda Guerra Mundial, pues aquí se produjo uno de los asedios más largos de la historia, durando casi dos años. Según los partes, podrían existir más de mil aviones hundidos en la zona de Malta. Evidentemente muchos están demasiado profundos. No obstante, hay algunos que son perfectamente accesibles y que por tanto generan muchísimo turismo submarino en la zona.

Además, cabe destacar que con el tiempo también se han ido hundiendo algunos barcos de forma más voluntaria. Este tipo de práctica no es rara; y es que asegurando que estos artefactos ayudarán a crear nuevos arrecifes de coral, muchas navieras deciden descargar sus barcos en las profundidades, siempre con un control exhaustivo de sus materiales para que no contaminen, evidentemente.

Así, encontramos por ejemplo el Pecio P-29, un barco de origen alemán que formaría parte de los patrulleros malteses en 1996. Unos cuantos años después, en 2007, sería preparado a conciencia para ser hundido.

El pecio está en bastante buen estado, pues fue preparado para ese fin turístico. Así, los intrépidos buzos podrán acceder a zonas como la sala de motores o la de máquinas sin demasiado problema.

Otro ejemplo es el del Pecio Rozi, este sería un remolcador que trabajaría durante años en Grand Harbor. Finalmente sería hundido en 1992 para crear así una atracción para los submarinistas de la zona. En este caso, es destacable el gran arrecife que se ha creado a su alrededor, con miles de especies marinas. Por tanto, un excelente lugar para realizar todo tipo de fotografías submarinas.

Llegamos a HMS Maori, un pecio justo bajo la capital de Malta, Valletta. Este fue un destructor hundido durante un fuerte bombardeo allá por 1942, y es recordado por los habitantes de la isla como uno de los naufragios más famosos en la misma.

El estado actual de esta estructura es bastante delicado, así pues, es necesario tomar muchas medidas de precaución si vamos a introducirnos en sus entrañas. Eso sí, interesante es, y mucho, ya que además de poder observar la estructura y algún que otro animal escondido, podremos ver hasta casquillos originales de obús con la fecha inscrita.

También se puede destacar el P31, un dragaminas hundido en Comino; el Imperial Eagle, hundido en 1999 a 38 metros de profundidad y con una curiosa estatua de Jesucristo justo a su lado; o el Beautfighter, un avión derribado en 1943 en la bahía de San Julian, a 40 metros de la costa.

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Foto vía: Nauticalnewstoday

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