Blue Hole en Dahab, una bella trampa mortal

Blue Hole en Dahab

Existen numerosos lugares de inmersión a los que se les añade la etiqueta de “peligrosos” e incluso “malditos”. Suelen ser espacios de una gran belleza, pero con unas dificultades técnicas elevadas. Rincones submarinos que se cobran, desgraciadamente, la vida de muchos buceadores. No obstante, también suelen ser lugares establecidos como metas personales. Inmersiones que los buceadores más experimentados intentan realizar para comprobar por sí mismos su destreza.

Hoy queremos hablaros del Blue Hole de Dahab (Egipto), una increíble inmersión realmente famosa por su espectacular profundidad, sus dificultades técnicas así como por el elevado número de accidentes que se han registrado en sus aguas.

Lo cierto es que el acceso al mismo es bastante sencillo, al estar localizado a muy pocos metros de la costa. No obstante, que esta cercanía con la orilla no nos confunda, el peligro es real y muy elevado.

Es una laguna de coral que conecta con el mar abierto gracias a un enorme arco azul de unos 26 metros. Acceder al arco no es fácil, ya que se deben sumergir a unos 60 metros de profundidad. Una vez en él, el submarinista deberá ascender nuevamente por un camino que desemboca en la superficie del mar. El problema es que la orientación de la cueva dificulta encontrar la salida, y muchos buceadores han terminado muriendo por seguir avanzando hacia el fondo; y es que la luz llega desde mar abierto, y eso llega a confundir.

Estos pobres profesionales siguen descendiendo hasta alcanzar un nivel en el que la acumulación de nitrógeno hace estragos, llegando incluso a descender hasta los 100 metros.

Las autoridades egipcias han hablado de unos cuarenta buceadores muertos, muchos de ellos aun descansan en el interior del gran agujero azul. No obstante, hay fuentes que insisten en que el total de muertes podría ser muy superior, alrededor de unas cien.

Uno de los accidentes más famosos fue el de Youri Lispki, un buceador irsraelí de origen ruso que iba grabando mientras realizaba la inmersión.

Al poder recuperar la grabación, las pruebas aportadas fueron determinantes para poder esclarecer los últimos minutos del buceador.

Las teorías son varias. Unos dicen que fue por narcosis de nitrógeno, otros por intoxicación aguda de oxígeno, falta de aire, desorientación o incluso fallo del equipo de buceo. La opción más válida es la que asegura que se trata una combinación de todas ellas, debido a la profundidad a la que se encontraba Youri Lipski cuando falleció.

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Foto vía:  sinaivoyage

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1 comentario

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  1. kamila dice:

    gracias mui buena informacion

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