El Salto Ángel, la catarata más alta del mundo

Salto del Angel

Desde las desnudas paredes de roca del Auyantepuy, cuyo significado para los lugareños es “montaña del diablo”, cae una gigantesca columna de agua descendiendo casi un kilómetro hasta llegar al río Churún. Esta impresionante catarata, la más alta del mundo, es más conocida como el Salto del Ángel, nombre muy apropiado con nada menos que 979 metros de altura y unos 807 de caída libre.

Esta catarata está considerada como Patrimonio de la Humanidad desde el año 1994 y se encuentra situada en el Parque Nacional de Canaina, en el estado de Bolívar (Venezuela).

Esta zona de rocas elevadas se formó durante el periodo precámbrico, y ha sido moldeado por la erosión a lo largo de varios millones de años, dicho de otra forma, este lugar se formó mucho antes de que la vida saliese de los mares para colonizar la tierra. Su descubrimiento es atribuido a Ernesto Sánchez, un explorador que llegó a estas tierras en el año 1910, dando rápida cuenta a las autoridades de Caracas de su impresionante hallazgo. Aunque hay otra versión, y es que un piloto estadounidense llamado Jimmy Angel se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia sobre la cima del Auyantepuy, por lo que se le considera el primero hombre en pisar la cima de la montaña, así como bautizarla con su nombre.

Hay que aclarar que hablamos de descubrimiento oficial, pese a que los nativos indios pemones ya conocían este lugar mucho antes de que fuese descubierto por occidentales, y son ellos quienes ejercen como guías para los turistas. Para ellos, Auyantepuy es el hogar del señor del mal (Tramán-Chita) y de los malos espíritus.

Las aguas que alimentan la catarata no provienen de un auténtico río, sino de varios riachuelos que recorren la plana cima de la montaña y que se alimentan de agua de lluvia, uniéndose para caer juntas en este impresionante espectáculo. Para poder visitar este lugar sin preocuparnos por las fuertes lluvias, lo mejor es viajar durante la temporada seca, que se da entre los meses de Diciembre y Marzo, aunque también nos encontraremos con una menor cantidad de agua en la cascada. También vale la pena el viaje para conocer la flora endémica del lugar, que cuenta con especies de plantas carnívoras exclusivas del Auyantepuy.

Foto vía: Neo-Fevesocem

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