Los diferentes tipos de islas

Isla Coralina

Existen varias clases de islas clasificadas en función de su proceso de formación y su situación geográfica, dependiendo de si nacen de los volcanes submarinos, de los grandes arrecifes de coral o se trate de extensiones de las masas continentales.

Las diferentes islas se pueden catalogar en:

Islas Oceánicas: son las islas más alejadas de las masas continentales y también de distinto origen, bien pudiendo ser elevaciones del fondo marino que alcanzan la superficie marina, o bien formarse debido a los plegamientos de porciones del desaparecido continente Pangea que no se fusionaron con los continentes contemporáneos. Buenos ejemplos de este tipo de islas son Nueva Zelanda y Madagascar, aunque ésta última no está tan alejada del continente.

Islas Volcánicas: son aquellas que se han formado por la actividad volcánica, cuando un volcán submarino gana la suficiente altura como para rebasar la superficie del océano. Se trata de islas cuyo proceso de formación puede estar aun en funcionamiento o bien pueden estar siendo víctimas de la erosión cuando este proceso se ha detenido. Un buen ejemplo de este tipo de islas es el archipiélago de las Canarias (formadas a lo largo de miles de años) o la isla de Surtsey (cuya formación se debió a una violenta erupción volcánica).

Islas Coralinas: las islas coralinas se forman a partir de materia orgánica, a medida que los cadáveres calcáreos de los corales se van asentando y creando una base para los nuevos individuos. Este proceso de renovación constante da lugar a enormes estructuras (como es el caso de la Gran Barrera de Coral de Australia) y pueden dar lugar a islas en caso de aflorar a la superficie. Cuando los corales forman islas, quedan expuestos a la erosión del viento y pueden albergar plantas, aunque estas islas no suelen alcanzar mucha altura siendo en su mayoría pequeños islotes.

Islas Continentales: se trata de las islas más cercanas a la masa continental y que se encuentran separadas de ella por estrechos de poca profundidad, y pueden ser consideradas como pertenecientes al continente por estar unidas físicamente a él. Un buen ejemplo de islas continentales son las Islas Británicas, que son parte integrante del continente europeo.

Islas Sedimentarias: son islas que se forman en el interior del cauce de un río debido a la sedimentación de los materiales transportados por la corriente, aunque estas islas pueden desaparecer o inundarse en función de las crecidas o cambios de curso del río.

Foto vía: elperiodico

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