Los delfines, mamíferos fascinantes

Foto de Delfines

Los delfines son animales fascinantes no sólo desde el punto de vista de su inteligencia, sino también anatómicamente hablando. Al fin y al cabo, son mamíferos, animales con pulmones y que sólo recientemente (la cursiva indica que este recientemente hay que entenderlo desde la perspectiva evolutiva, o sea, en términos de millones de años) se han echado, en vez de al monte (como tantos humanos), al mismo océano. Esa vuelta a los orígenes, que los delfines comparten con el resto de mamíferos marinos, tiene algo de empresa colosal, misteriosa, sorprendente.

Sólo de un modo lento vamos comprendiendo un poco a los delfines, tanto etológica como fisiológicamente. Es decir, en lo que respecta a sus costumbres y disposiciones naturales, tanto como a su estructura corporal y a los misterios de su diseño. Esto último siempre ha maravillado al hombre. Que las especies pareciesen cumplir tan bien  los requisitos impuestos por el medio, como se sabe, ha sido una de las razones más usuales para reivindicar la mano inteligente de un creador.

Un delfín es, a grandes rasgos morfológicos, un cilindro que un conjunto de fibras en forma helicoidal presiona y envuelve. El cilindro y las fibras, además, están rodeadas por una capa de grasa aislante que, paradójicamente, representa un peligro de recalentamiento. En este punto, lo que los científicos han descubierto en los últimos años, es que los delfines utilizan sus aletas y cola para enfriarse.

La cola es precisamente el gran exutorio de calor acumulado desde las profundidades en el delfín. Al subir a la superficie todo sucede bastante rápido. Los delfines se vacían del dióxido de carbono y se llenan de oxígeno, al mismo tiempo que reequilibran su pH. Así consiguen que la sangre inunde los vasos sanguíneos de la cola (y de las aletas), perdiendo todo el calor acumulado.

Otro punto de interés se centra en la estructura de la grasa del cetáceo y si de alguna manera está  relacionada con su capacidad de salto y de surfeo. Los resultados de algunos investigadores muestran que la grasa del delfín permanece rígida alrededor de las costillas, mientras que se vuelve elástica cerca de la cola. ¿Explicaría este hecho la condición de muelles vivientes que parece ser propia de los delfines?

Como en otros tantos campos de la ciencia, a día de hoy los interrogantes no pueden cerrarse. Pese a que el hombre caiga a veces en la fatuidad de pensar que lo conoce todo, es enorme la cantidad de cosas que desconocemos. Aunque parafraseando a célebre divulgador, también es increíble que con lo poco que sabemos seamos capaces de saber tanto.

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1 comentario

  1. Juan Salas dice:

    Página muy interesante. Sus contenidos deberían ser reproducibles.

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