Calamares gigantes, ¿sólo mitos?

Calamares gigantes. Ya ese profeta de la técnica y sacerdote de la diosa imaginación que fue Julio Verne aventuró su existencia en Veinte mil leguas de viaje submarino. Pero se limitaba, en esta ocasión, a recoger la memoria ancestral de quienes hacían del océano lugar de trabajo. En la mitología griega hay referencias, aunque son las leyendas de las aguas frías del norte de Europa quienes prestaron mayor atención a un monstruo que llamaban Kraken.

La vida en el mar: seductora, misteriosa. Desde siempre el marinero se vistió con los ropajes del hombre libre. Por otra parte, quienes desembarcaban en los puertos de países que ni siquiera aparecían en los mapas eran hombres rudos, curtidos por el sol, el viento y la salitre. Muchos de ellos, instalados en una cierta contradicción: amaban el amar, que les había dado todo, tanto como lo odiaban, porque también se lo había quitado. En cualquier caso, lo respetaban.

Conocían sus enigmas, sus bondades a veces traicioneras. Sus extraños cambios de humor y sus insólitas criaturas, por ejemplo el Kraken. El Kraken que narran los relatos noruegos tiene más bien pinta de pulpo. No sabemos si efectivamente existen pulpos tan grandes. De lo que no hay alguna duda es de la existencia de calamares gigantes. Pulpo, calamar o sepia, ¿qué mas da? Al cabo, a todos los llamamos cefalópodos.

Los calamares gigantes se engloban dentro del género Architeuthis, compuesto por varias especies. Son animales a todas luces espectaculares. Habitan las profundidades oceánicas, donde no existe la historia y el tiempo es tan lento y onírico como una película de Herzog. La vida a 5000 metros bajo el agua es la misma que hace millones de años, oscura eternidad de los abismos.

A la hora de establecer medidas todo son especulaciones: de los restos de calamares varados que se han recogido durante los últimos 120 años, se han establecido unos límites máximos que superan los 20 metros y 300 kilos de peso, aunque hay quien considera que los mayores ejemplares podrían acercarse alos 25 m. y duplicar su masa. Los calamares más grandes son desproporcionados: los ocho  brazos y los dos tentáculos (con los que se alimentan) llegan a suponer el 75% de su tamaño.

Hace unos años un equipo japonés consiguió fotografiar a un calamar gigante vivito y coleando. Pero es todavía muchísimo lo que desconocemos de tan bizarro bicho. Pese a su tamaño, los calamares no están en la cúspide de la pirámide alimenticia: los cachalotes ven en ellos selecto manjar, por mucho que un animal de esas dimensiones no debe ser sencillo de digerir.

Además, los calamares sabrán defenderse, ¿no? Por eso, es probable que el próximo exitazo de Hollywood no sea ni Aliens vs Predator, ni Godzilla contra King Kong, sino la batalla entre Calamar Gigante y Cachalote. Y pobre del atún que se meta en medio.

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2 comentarios

  1. andrea patricia benitez dice:

    wooooow eso es genial que calamar mas inmenso

  2. Carlos Perez dice:

    EL KRAKEN QISIERA VERLO PAGARIA TODO POR VERLO EN PERSONA AUQE MUERA EN ESE INTENTO QISIERA VERLO

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