Amenazada la Gran Barrera de Coral

Ya lo habíamos dejado caer. Parece que se confirman las peores noticias en relación al fuel regurgitado por el carguero chino Shen Neng 1 en el entorno de la australiana Gran Barrera de Coral. El barco encalló el pasado 3 de abril y aunque es pronto para saber a ciencia cierta las consecuencias ecológicas a medio plazo, una primera evaluación de daños es ya posible en virtud de las observaciones de los últimos días.

El Shen Neng, con 65.000 toneladas de carbón y casi 1000 de carburante, dejó un surco de tres kilómetros en el arrecife al encallar, momento en el que por fortuna tan sólo se derramaron unas cuatro toneladas de fuel en una zona extremadamente delicada.

A principios de semana se consiguió trasladar el buque hasta un puerto isleño situado a 70 km, lo que sin duda era una buena señal. Pero, por otra parte, los datos más recientes que nos llegan desde Australia nos obligan a ser muy cautos. Primero porque los informes de los buzos revelaron que la pintura del casco del navío no ha dejado de dañar, desde el día del accidente, los fondos coralinos de la zona.

Segundo porque acabamos de saber que una mancha de fuel ha despuntado amenazante a menos de un kilómetro de la isla North West, visitada por gran variedad de aves así como por las tortugas en su perezoso ritual de puesta de huevos.

Así las cosas, hay una pregunta inevitable: ¿qué hacía ahí ese carguero con carga potencialmete peligrosa? La respuesta hace merecido honor a las miserias de nuestro sistema: el barco había buscado un atajo para economizar gastos y se encontraba a unos 15-20 kilómetros de la ruta establecida para el tránsito de tales buques.

Semejante distancia tampoco parece gran cosa, la verdad, ni siquiera para el ahorro de combustible (se calcula que el atajo beneficiaba al Shen Neng en unos 1500 euros). Pero lo cierto es que las consecuencias sí lo son, como vemos en este caso. 15 kilómetros al norte o al sur puede significar transitar sobre aguas navegables o sobre una zona de peligrosos y delicados arrecifes.

Los corales son uno de los ecosistemas más fascinantes y sobresalientes del océano. La Gran Barrera Australiana destaca por sus dimensiones como una de las grandes maravillas de nuestro planeta. Su formación requiere un tiempo que se mide no por la extinción de los individuos, sino de las especies. Pero nada: Ecce Homo, ahí está el hombre para borrar en un día lo que naturaleza nos legó en sufridos partos de millones de años. Y todo por ahorrarse mil eurillos. ¡Qué chachis que somos, tú!.

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1 comentario

  1. lauri dice:

    Esto ya es normal en los tiempos que corren…pero vaya tela que es la gran barrera de coral!!! Pienso que no deberian dejar pasar a estos barcos tan peligrosos a una distancia que entrañe riesgos, pero claro el petroleo es el pètroleo…y da mucho dinero…

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