Hydrópolis: un paraíso bajo el mar.

Hydrópolis

Frente a la Playa de Jumeirah, en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, se encuentra uno de los más curiosos hoteles en Dubai, se trata de Hydrópolis. Una mega realización arquitectónica que además de materializar la sensación de estar a nada menos que 20 metros debajo del nivel del mar, combina el buen gusto, el interés científico y una proyección futurista en concepto de hotelería de primerísimo nivel.

La tierra donde se levanta este complejo submarino es propiedad del príncipe heredero de Dubai, el jeque Mohammed Bin Rashid Al Maktoum, y sobre ella, su última propiedad libre en la playa se han invertido 590 millones de dólares.

Su diseñador Joachim Hauser justifica su idea basándose en la obra de Julio Verne “20.000 millas de viaje submarino” y en el desafío de querer asimilar el total de la estructura de Hydrópolis a la fisiología del cuerpo humano. Pero aún más importante resulta que sirve de plataforma de investigación acerca de la complejidad del mundo marino. Para ello cuenta con varias salas de conferencias para referirse con exclusividad al tema.

Sus huéspedes también tendrán el beneficio de no tener la necesidad ni de nadar, ni bucear, puesto que estarán en todo momento incluidos en el hábitat marino, disfrutando de su paz, de su vastedad. El hotel cubre una superficie de 260 has, comparable a la superficie del Hyde Park de Londres, comprende 220 suites de lujo, como así también una infinidad de espacios de ocio, como bares, restaurantes, áreas temáticas de interés científico, clínicas de estética, salones para eventos y celebraciones particulares, conferencias, etc.

El Hotel, que se parece por su funcionalidad al organismo humano, ha jerarquizado sus espacios para ello, de esa forma el área central que coincide con el salón de baile, sería asimilable al sistema nervioso central de los humanos y está conectado por pasillos asimétricos a cualquier otra parte del enorme complejo.

Desde el punto de vista arquitectónico se destacan tres espacios bien definidos: la estación de tierra donde los huéspedes son bienvenidos; el túnel conector, donde por tren se los conduce al área central; y, por último, las suites. Recordemos que todo esto resplandece por su belleza 20 metros debajo del Golfo Arábigo, desafiando la visión tradicional que se tiene de lo que es un complejo hotelero contemporáneo.

Acceder a Hydrópolis supera el hecho de hospedarse en un hotel, sino que nos enfrenta a compartir un mundo desconocido y lleno de maravillas, donde el concepto de “imposible” pierde un poco su sentido.

Foto Vía: Casita web

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